Descubre tu propósito para vivir con el IKIGAI

El objetivo de esta teoría es identificar aquello que da sentido a tu vida, y es la suma de varios factores

  • En qué eres bueno,
  • Qué te gusta hacer
  • Qué puedes aportar al mundo
  • Qué te puede aportar el mundo 

Cuando lo descubres y lo llevas a cabo, tienes más autoestima, porque sientes que tu presencia en el mundo está justificada. La felicidad sería la consecuencia.

Esta corriente viene de Japón, y surgió a raíz del libro escrito por el experto en cultura japonesa Héctor García y el periodista Francesc Miralles tras viajar a Ogimi, la aldea japonesa con el mayor índice de longevidad del mundo.

El termino está compuesto de dos palabras japonesas: ‘ikiru’ (vivir) y ‘kai’ (la materialización de lo que uno espera). Puestas juntas, se traducen en “tener un propósito para vivir”.

Es un termino que va más allá de la felicidad, habla de tener un objetivo vital que te mueva y le de sentido a tu presente, por muy infeliz que éste sea, tener claro nuestro ikigai, lo llenará de esperanza y paz.

¿EN QUÉ CONSISTE IKIGAI?

El ikigai es el resultado de 4 preguntas muy concisas que veremos reflejadas en este gráfico:

 

¿Qué es lo que amas?

¿Qué es aquello que disfrutas haciendo tanto que se te pasa el rato volando y cuentas los días y minutos para volver a hacer? qué te flipa hacer por el mero hecho de hacerlo, sin objetivos ni dinero de por medio. Aquello que en definitiva harías feliz durante 8 horas o las que sean.

¿Qué sabes hacer bien?

Todos tenemos un don, algo que por lo que sea hacemos mejor que los demás. Puede ser algo palpable como cocinar o algo sutil como conocer gente nueva, pero es algo que nos hace especiales y valiosos or encima de la media.

¿Qué crees que el mundo necesita de ti?

Hablamos del encaje en el mercado de aquello que puedes aportar, de la utilidad que tiene para la sociedad aquello que puedes hacer mejor que los demás y además disfrutas haciendo.

¿Por qué deberías ser pagado?

Aquello que puedes ofrecer, en lo que eres especialmente bueno y ademas disfrutas haciendo debe tener suficiente valor para otros como para poder ser recompensado, idealmente con dinero.

La suma de todos estos factores es lo que te descubre el sentido de tu paso por esta vida.

Exactamente lo contrario que en Occidente, donde el trabajo es sinónimo de obligación, algo que hacemos con el único objetivo de pagar las facturas y lo común es que, tras una vida de duro esfuerzo, las personas jubiladas no encuentren unos hábitos motivadores que sustituyan el tiempo que dedicaban a su empleo, incluso aunque no les gustara.

De un día al otro se encuentran sin nada que hacer, con un sentimiento de inutilidad que, unido al sedentarismo conducen a la depresión y aceleran el envejecimiento.

Esto no sucede a quien ama su trabajo porque, sencillamente, nunca deja de hacerlo. La jubilación es una opción pero incluso si oficialmente deja de trabajar, puede seguir ejerciéndolo de otras maneras, ayudando y enseñando a otros, formándose y leyendo libros…

CÓMO LLEGAMOS A NUESTRO IKIGAI

  1. Analiza tu realidad, IKIGAI no es nada extraordinario, es algo obvio que en realidad está delante de nuestras narices, pero no por obvio deja de ser importante, al contrario, es muy importante y debemos recordarlo siempre.
  2. Marcate un objetivo alto si de verdad quieres ver resultados. Un objetivo mediocre es autoengañarse. No te dejes amedrentar por lo que otros consideran imposible. La historia está llena de imposibles que se han hecho realidad. Pero se consciente que conseguirlo requiere tiempo de preparación y de ejecucion. No se consigue rápido, pero el camino merece la pena.
  3. Hay una razón muy poderosa para ti para conseguir tu IKIGAI, y otra igual de poderosa por la que no debes abandonarlo. Recuerda siempre porque te mueves hacia delante y de donde huyes y por qué. Porque conseguir tu IKIGAI, a menudo requiere sacrificios, salir de la zona de confort tomar decisiones que no parecen fáciles y que conllevan enfrentarse a miedos nuevos.
  4. El IKIGAI es un camino, no un destino, y por lo tanto hay que revisarlo con frecuencia, lo que es importante para ti a los 20, no tiene porque serlo a los 40. El camino está lleno de señales y oportunidades que nos guían y nos ayudan, pero debemos estar alerta para saber verlas y aprovecharlas.

Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida
Confucio.

PONLO EN PRÁCTICA:

Contesta las 4 preguntas principales de IKIGAI y no busques una sola respuesta para cada pregunta, déjate llevar y escribe todo aquello que se te ocurra, en todos los aspectos de tu vida: laboral, sentimental, espiritual…

Recuerda que tu IKIGAI no viene sólo de una pregunta, busca el encaje entre las 4:

EJEMPLO 1:
– Te gusta salir de fiesta
– Tienes buen ojo para la música, buen sentido del ritmo, la gente lo valora y lo disfruta.
-> Tu profesión soñada podría ser ser DJ.

EJEMPLO 2:
– Te encanta leer y el teatro
– Tienes un don para los niños y eres extrovertido, los padres aprecian mucho lo que les aportas.
-> Quizá podrías ser feliz trabajando como cuentacuentos.

Cuéntanos ¿ Cuál es tu Ikigai? ¿Quieres ayuda para descubrirlo? Déjanos tu comentario o contacta con nosotros.

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